HISTORIA PENDEJA
Me encontraba yo, huyendo de las responsabilidades de una figura publica, politica y social como yo lo soy, dentro de 3 paredes de madera y una de mosaico. Ese espacio tan personal, donde nada ni nadie puede atacarnos, donde todos son hermanos a pesar de las dificultades, donde dejamos ir todo lo malo y lo que huele mal.
Pensaba yo acerca de las dificultades que existen hoy en día, el aumento de los precios y temiendo lo peor, un aumento de precio en la cerveza. Cuando de pronto, escuche voces desde el fondo del idolo de porcelana, una voz tenebrosa me decia:
No te asustes, no te espantes, soy la verga de cervantes
A lo que ipso facta mente me lavante y solo se me ocurrieron 3 palabras que decir:
¡a la verga!
Una mano estaba saliendo desde el inodoro ¡NO PUTAS MAMES! ¿Que podía hacer? Si sólo traia en mis manos mi celular chingón con un Tetris llamado Rusia. Por más que luché, la mano me atrapó y de los huevos me sumergió al inodoro entre mis heces fecales al infinito y mas por allá.
Me encontraba siendo arrastrado por una mano kilométrica por el agujero del excusado de un baño. ¿Loco? Lo sé, estaba de locos.
Cuando mi cabeza comenzó a pasar a través del caño, encontré un manantial, tipo como el de la pelicula de Trainspotting cuando a Obi Wan se le va un supositorio de heroína por el excusado.
Crestomatia/Dramatización
El paisaje era bonito pero el dolor era intenso, mira que te jalen de los huevos por un agujero de 10 centimetros de diámeto, pues taco café (En inglés, Taco Brown). No se que quería la verga de cervantes conmigo, si yo en mi afán salvador, solo habia llevado democracia y respeto a todos los confines del mundo que habia visitado a la fecha. Mi último viaje habia sido a Tailandia, donde mi club de admiradoras “Usamos tanga por aLan” me llevó a conocer los grandes placeres Tailandeses, yo nunca pensé que el perro con catsup supiera tan rico. Entre esos placeres se encontraba la visita a un centro social, cívico, cultural y exclusivo para caballeros, donde solo se debatia acerca de temas de interés general mientras una amable damisela se encontraba realizando una danza tradicional Tailandesa en una pista en medio del lugar, yo no se porque habia un tubo ahi, pero bueno, los tailandeses…
En ese centro, quise hacer mi clásica “pedo proof” que consiste en lanzar una botella al aire y que haga un giro de 360 grados para caer en la misma posición inicial en mi mano, pero como parecia no estar muy pedo, me atreví a hacer algo muy extremo, tanto que esto lo hacian los bárbaros vikingos cuando perdían todo en el poker:

Ahi fue cuando dije: Si ando bien pedo.
Entonces, empecé a realizar mis múltiples danzas tribales para lograr seducir a la bailarina que se encontraba bailando, pero era bien raro porque el alcohol me habia dado la habilidad de verla en paños menores, eso o el club de caballeros era un table.
Intenté ferozmente por 5 minutos hasta que se fue y me dejó encabronado. Así que hice mi pose más letal, la grulla (estilo karate kid) y la ejecuté (la pose) lo que no vi es que traia aún una Pata de Elefante de Bacardi (así de fino soy) y se me safó de las manos.
Juan Cervántes, un neoclasicista poliglota, se encontraba hasta el culo en una esquina y segun fuentes no confirmadas, la botella le calló a el, provocandole una muerte lenta y dolorosa. Murió desangrado, o eso dicen.
¡Ah! Pues ya sé porque me persigue la verga de Cervantes. Para darme de vergazos.
Seguía en mi camino al fondo de ese contenedor de agua cristalina, extrañamente no habia ni mojondrilos ni cacaimanes, como que era una dimensión desconocida espectral. De pronto, una luz intensa me deslumbraba, mis ojos se cegaban ante tal brillantez y de entre el destello emergió una sombra con forma fálica…
¡¡ERA LA VERGA DE CERVANTES!!
Fui arrastrado hasta un templo de piedra y cristal en el fondo del manantial, y no mames parecia un cuento tétrico y cheesy escrito por Robert Rodriguez, pero lo estaba viviendo ¡ERA 100% REAL!
- Te voy a dar en tu madre -Dijo.
- O sea, ¿Nada más madrear? -Dije yo
- Así es… PERO EN EL CULO! -exclamó
-Estás que si revientas de pendejo, yo soy bien hombre y nada ni nadie puede acercarse a más de 2.5 centimetros de mi culo. Ese lugar es para que salga mierda no para que entre nada- Reclamé
- Si no te estoy preguntando pendejo, te estoy diciendo. ¡¡AAAAAARRRRRRRRRRR!!
Nos enfrazcamos en una lucha de chingones en las que solo se permitían golpes y más golpes. Sus embates eran fortisimos y atacaba constantemente a cabezasos, los cuales esquivaba y repelia con patadas (Estan de acuerdo que nunca en la vida Alan Jafid, tocará una verga que no sea la suya). Usaba los huevos a manera de puños y los pelos a manera de cadenas, pero no contaba con mi habilidad supersónica para esquivar vergazos.
En un descuido, esquive un chorro de algo que lanzó y haciendo gala de las multiples ocasiones que vi y aprendí los movimientos de Steve Hyuga le di un patín de aquellos…
¡El tiro del Tigre!
Digan lo que quieran, pero mis piernas mamadísimas son una de las 3 armas más mortíferas y destructivas del planeta. Le arranque de tajo un huevo provocandole hemorragias de las cuales no se pudo recuperar y murio, desangrado, otra vez.
De pronto comenzó a temblar, el palacio a donde me habían llevado se estaba colapsando, así como cuando Jesús hizo mierda el templo de alguien cuando se murio (Notese mis altos conocimientos bíblicos), tuve que salir corriendo. Al final salté al agua antes de que me cayera el techo y los picos que de el sobresalían. Despues explotó.
Cuando nadaba y me acercaba a mi punto de origen, empecé a ver nuevamente la luz cegadora, una luz que tenia un movimiento oscilatorio…
Emergí
Una vez afuera, la luz cegadora se volvio en eso, cegadora porque no pude ver absolutamente nada.
Poco a poco mi visión se fue aclarando y me vi tirado en el piso del baño, con los pantalones abajo y mi dignidad también. Unos paramédicos y personal de emergencias me atendian a mi y a otro paramédico que estaba en el pisó quejandose mucho de los huevos.
Cuando agarre la onda, un paramédico me explicó que estuve en trance y que me desmaye cagando. Después cuando emergencias llegó, me despertaron e iluminaron mi cara con una lamparota que se cargaban, aluciné y me agarré a madrazos con el paramédico alegando que era la verga de Cervantes y no se que, y que le prendí un patadón en los gumaros provocandole hemorragia pues cufria de criptorquidia y lo acababan de atender quirurgicamente.
Que culero- Dije yo.
Le pedí una disculpa y esa misma noche nos fuimos a pistear. Me preguntó lo que habia comido antes de eso, y le explique que unos tacos bien mamalones.
Tuviste sintomas de comer carne de perro con catsup- Me dijo
Pinches Tailandeses cagaleros, por su culpa aluciné.
Red Hot Chilli Peppers – Otherside
Published under Desvarios Mentales, Historias Pendejas.
(Tomada del Blog alanjafid.com)
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